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¿Cómo se quita el papiloma humano?

Papiloma

Tipos de VPH

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una enfermedad producida por acción de alguno de los integrantes de la familia Papillomaviridae, el cual se transmite a personas sanas, al mantener relaciones sexuales con alguien que se encuentre infectado. El nivel de incidencia de este tipo de enfermedad de transmisión sexual (ETS) es muy alto, considerándose que alrededor de un 50% de mujeres en edades sexualmente activas han resultado infectadas por dicho virus, mientras que su presencia en hombres puede ser aún mayor. En muchos casos esta patología puede resultar completamente inofensiva, pero en algunas ocasiones pueden representar el fundamento para el desarrollo de condiciones que podrían poner en riesgo tu vida o bienestar.

Hay otro tipo de papiloma, que se transmite a través del contacto físico, a pesar que éste no sea de carácter sexual. Por lo tanto, podría diseminarse a través de un apretón de manos u otro tipo de interacciones sociales, propiciando que se transmita de una persona a otra de modo más sencillo que otras patologías. Esta modalidad de virus, puede producir verrugas en las manos, plantas de los pies y otros lugares.

Síntomas

Para contagiarse de la modalidad de transmisión sexual, sólo basta con que exista contacto entre la piel de los órganos sexuales, por lo cual, no resulta necesario intercambiar fluidos corporales o que exista penetración para contagiarse. En diversas ocasiones pueden existir personas que nunca presenten evidencia clínica de la enfermedad a pesar de haber sido infectadas, mientras que otras, pueden constatar la presencia de verrugas en sus órganos sexuales, bocas y gargantas. De hecho, una gran parte de los virus del papiloma, no generará síntomas; mientras que los tipos 6 y 11 generarán la formación de verrugas genitales.

VPH de alto riesgo y cáncer

Sin embargo, la ciencia categoriza a los tipos de papiloma, en virtud de la posibilidad de que puedan generar cáncer o no. En tal sentido, se han denominado de “alto riesgo oncológico” a los tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66, por las altas probabilidades de que generen carcinomas, mientras que los restantes 187 integrantes de esta familia, son considerados de baja peligrosidad para la manifestación de ese tipo de condición.

Entre los tipos de cáncer más comunes que se pueden generar por esta infección se encuentran el de pene, ano, vulva, vagina, cuello uterino y garganta. El VPH de alto riesgo no presenta síntomas visibles en sus fases tempranas, pero con el paso del tiempo puede generar estragos en la salud. Por ello, es importante mantener un régimen de chequeos regulares, a fines de detectar y tratar la infección de este tipo de virus a la brevedad posible.

Los estudios han determinado que los virus tipo 6 y 7, no producen cáncer cervical.

¿Cómo se quita?

En realidad, no existe una cura para el VPH. Sin embargo, existen medidas de profilaxis (prevención) para evitar contagiarnos de este tipo de virus. En tal sentido, se pueden utilizar métodos como condones y barreras bucales de látex cuando mantengas relaciones sexuales, así como aplicarte vacunas específicas. Las vacunas actúan produciendo la reacción inmunológica necesaria para destruir el virus, pero esta respuesta también puede darse en algunas personas, sin necesidad de someterse a un tratamiento médico.

Si presentas verrugas genitales, lo más probable es que tu médico decida que deberás aplicarte cremas tópicas de actividad antiviral o que generen una reacción inmunitaria en el área comprometida. Inclusive podría determinar que la mejor opción es remover estos cuerpos mediante una operación ambulatoria.

En el caso que hayas resultado contagiado con alguno de los tipos de alto riesgo cancerígeno, debes ponerte en contacto con tu médico de confianza, para discutir los posibles tratamientos que puedes requerir. Como reseña la literatura médica, el curso de acción puede constar de diversos tipos de intervenciones que tendrán como objetivo, evitar que el virus pueda producir las mutaciones en las células requeridas para la formación de tumores malignos. También se puede actuar en la remoción de las células precancerosas, a través de varios mecanismos de tipo quirúrgico.

Si el virus ya ha producido la proliferación de células malignas en los tejidos afectados, el tratamiento que se seguirá, tendrá relación con los que se recomiendan para tratar otros cánceres; a saber, cirugía para la extirpación del tumor, aplicación de una o varias sesiones de quimioterapia y/o radioterapia.

Recomendación

Si presentas algunas de las evidencias clínicas que más arriba reseñamos o tienes otro tipo de indicios para sospechar que puedes haber sido contagiado por este tipo de patología, te invitamos a consultar a tu médico a la brevedad posible. Este especialista podrá determinar a través de un examen físico o pruebas de laboratorio específicas, si has resultado infectado. De ser el caso, te indicará cuáles son los pasos a seguir, para proteger tu salud y evitar las manifestaciones clínicas que se derivan de la enfermedad.

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