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Función de las fosas nasales

Las fosas nasales son los orificios visibles que forman parte de la nariz y son el centro del rostro. La función principal, es la entrada de aire hacia el sistema respiratorio distribuyéndose por la cabeza y en consecuencia por el cuerpo.

Una vez que aire entra por las fosas nasales, están se encargan de calentarlo y humificarlo para que circule hacia el interior a través de tabique, también son las encargadas de dar resonancia a la voz y la protección de ella.

Las fosas nasales están compuestas por tres cornetes: Inferior, medio y superior, son estructuras óseas alargadas recubiertas por mucosas, estas hacen visible la prolongación, estrechez o amplitud de la nariz y hacen que el aire entrante sea menos turbulento.

En esta parte se forma la mucosidad nasal, que son los residuos de impurezas del aire que respiramos. Los vellos que se aprecian en la entrada de la nariz, son los encargados de filtrar todo esto y convierten los agentes contaminantes en moco, antes que pasen al sistema respiratorio interno.

Y eso es apenas lo que a simple vista se puede apreciar del proceso tan completo que realiza esta parte del cuerpo para oxigenar el organismo, ya que sin respirar, casi el 100 % del cuerpo no puede funcionar normalmente.

Además, la nariz y toda su estructura interna es la responsable del sentido del olfato, esta cavidad es la única que permite la comunicación directa de lo externo con el cerebro. Al percibir olores, una parte del hemisferio derecho se activa, teniendo la capacidad de reaccionar ante olores haciendo recordar personas y situaciones pasadas.

Problemas que afectan las fosas nasales

El principal de ellos es el resfriado común, esta afectación puede causar gran malestar cuando sucede. Desde incomodidad para respirar, insomnio, exceso de mucosidad, entre otros. Pero existen muchas enfermedades que afectan la nariz y su normal funcionamiento.

Tabiques desviados, rinitis, hemorragias, pólipos nasales, fracturas, sinusitis,  hipertrofia de los cornetes, por citar las complicaciones más frecuentes.

 

Trastornos del olfato y del gusto

Algunas lesiones y enfermedades pueden causar trastornos al sentido del olfato y el gusto. Estas dos sensaciones son las encargadas de hacernos percibir el placer de una buena y deliciosa comida, también nos alerta de productos o alimentos en mal estado, no aptos para consumo.

El percibir olores siempre producirá algún efecto agradable o desagradable en nosotros, bien sea nos abre el apetito, nos provoca nauseas o nos transporte a alguna situación suscitada en tiempos anteriores. Estos dos sentidos están comunicados, lo que pase por las fosas nasales será percibido por el gusto y viceversa, haciendo que el cerebro interprete rápidamente las señales que estos emiten.

Algunos medicamentos también afectan la apreciación de los olores y sabores. La mayoría de las personas cuando envejecen también ven afectado estos sentidos, en muchos casos provocando la falta de apetito, por consecuencia mal nutrición y la exposición de situaciones donde un olor de baja intensidad puede alertar sobre , que algunas circunstancia de peligro, por ejemplo, que la llave del gas este abierta o tenga fuga.

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