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Huesos sanos, vida feliz

El esqueleto parece resistente y duradero por eso es difícil creer que el hueso es un tejido viviente, que se forma y reforma constantemente durante el crecimiento, lesiones y otros factores. El hueso se moldea y fortalece constantemente según sea necesario.

Hasta alrededor de los 30 años de edad, factores variables favorecen la formación del hueso. Cuando el hueso se moldea, el calcio, el mineral principal almacenado en el hueso, es extraído del flujo sanguíneo para formar un hueso nuevo, razón por la cual ingerir calcio debidamente es importante. La vitamina D también desempeña una función importante para ayudar a que el cuerpo absorba el calcio.

Los cambios físicos y los cambios en la dieta y el estilo de vida que suceden con la edad pueden afectar la salud del esqueleto, haciendo más propensas las quebraduras. Por ejemplo, la falta de calcio y vitamina D, la inactividad y el uso de tabaco pueden afectar la densidad ósea.

Las articulaciones también se ven afectadas con la edad. El cartílago suave que cubre los extremos del hueso se hace más fino. La producción de sulfato de glucosamina, un componente natural producido por el cuerpo que ayuda a amortiguar el cartilago, también disminuye con la edad.

“Mantener los huesos saludables es importante para todas las edades”, comenta el doctor Luigi Gratton, M.D. “Pero, la cantidad adecuada de calcio y vitamina D es importante durante toda la vida y muchos adultos no consumen suficientes nutrientes en forma regular para cubrir las deficiencias”.

La mejor opción para la gente joven es ingerir de tres a cuatro porciones de productos lácteos al día durante el período de mayor desarrollo de los huesos. El calcio debe mantenerse alto durante la edad adulta, pero muchas personas no consumen lo suficiente. El suplementar con un producto  que proporciona calcio y 100% del valor diario de la vitamina D, cumple con esta deficiencia.

Las actividades como caminar o correr, además de ejercicios para desarrollar la fuerza muscular, también ayudan a desarrollar y mantener los huesos saludables. Los músculos fuertes ayudan a absorber algunas de las presiones que sufren las articulaciones a causa de las actividades diarias.

Estar activo, comer bien y tomar suplementos cuando se necesitan, le brindarán la mejor posibilidad de mantener la salud de su esqueleto.