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La inflamación de las glándulas parótidas

Parótida

Las glándulas parótidas son órganos cuya función principal es la creación de la saliva espesa. En esta función, se apoya en las glándulas submandibular, la cual se encuentra ubicada un poco más arriba de la Nuez de Adán, en la parte frontal del inicio del cuello; y sublingual, la cual, como su nombre lo indica, se ubica debajo de la lengua. Las parótidas se disponen a ambos lados de la cara, debajo del conducto auditivo externo y cerca de los extremos de la mandíbula inferior, ocupando un área considerable y teniendo un rol preponderante en el mantenimiento de la salud bucal de las personas, a través de la liberación de saliva desde la parte interna de las mejillas.

Función de la saliva

La saliva, también interviene de modo determinante en el proceso digestivo, pues contiene un conjunto de enzimas que ayudan a descomponer los alimentos y prepararlos para pasar por el esófago. Por otra parte, lubrica los órganos superiores del sistema digestivo, por lo que permite que podamos tragar los alimentos. Si no participara la saliva, sería muy difícil tragar alimentos, pues aumentaría la fricción de modo importante. Esta sustancia permite que sea más difícil que algunas bacterias y gérmenes se fijen en los dientes, lengua y mejillas, disminuyendo sus efectos negativos sobre nuestra salud.

Estructuras vecinas

Cerca de las parótidas, se disponen el nervio facial, el cual permite el movimiento de las distintas partes de la cara; y la arteria carótida, siendo ésta la que lleva la sangre del corazón a la cabeza. Aparte de estas dos importantes estructuras de nuestros organismos, en el área facial, también nace la vena yugular, que tiene una relevancia primordial para nuestra vida, pues ésta realiza la función inversa a la arteria antes mencionada; llevando la sangre de la cabeza al corazón.

En ocasiones, estas glándulas pueden inflamarse de modo significativo, por la presencia de condiciones que alteren nuestra salud, algunas de menores consecuencias que otras. Es importante hacer saber a tu médico de confianza, a la brevedad posible, si presentas alguna inflamación, para que sea éste, quien dicte el mejor curso de acción, con el objetivo de restituir el normal funcionamiento. Y el tiempo juega aquí un factor decisivo, pues, dependiendo de la patología que se haga presente en esa estructura, su atención temprana puede evitar que los efectos perjudiciales se extiendan a otros órganos o tejidos circundantes.

Causas más comunes de la inflamación

Si cuentas con inflamación en ambos lados de la cara o en uno sólo de ellos, en la zona que se ubica delante de las orejas, en toda la extensión de la rama ascendente del maxilar inferior o en tejidos cercanos, es probable que se esté afectando a las glándulas parótidas. Entre las patologías más comunes que recaen sobre dichas estructuras, se encuentran las siguientes:

Parotiditis

También conocida como “paperas”, describe la enfermedad que se genera por alguno de los virus de la familia Paramyxoviridae, que cursa a través de infecciones en el organismo que suelen afectar las glándulas, pero también a otros órganos y al sistema nervioso central. Es muy común que esta condición afecte directamente las parótidas y los órganos sexuales masculinos. La prevalencia de esta enfermedad ha disminuido de manera importante en las últimas décadas, a causa del desarrollo de la vacuna triple vírica.

Infecciones

La presencia de bacterias en la boca, a causa de una higiene deficiente, puede generar la proliferación de infecciones. No obstante, éstas también pueden evidenciarse, cuando se obstruye el conducto salivar, a causa de la cristalización de alguno de los componentes de la saliva.

Tumores

En ocasiones, puede surgir tumores en las parótidas, por diversas causas; siendo más común la presencia de cuerpos benignos, que aquellos en los que proliferan células cancerosas. La literatura médica establece que, de un total de 100 casos, alrededor de 80, son de tipo benigno. Sin embargo, esto no descarta la posibilidad de que un paciente pueda padecer de alguno de tipo maligno.

Cálculos

Ellos pueden generarse por la acumulación de minerales, principalmente sales de calcio, en el conducto salival o en otros espacios de las glándulas. Esto puede incidir en una disminución en la presencia de saliva en la boca.

Síndrome de Sjögren

Esta condición médica poco común, se presenta cuando el sistema inmunológico del paciente destruye las glándulas salivales y lacrimales, lo cual impide que el organismo pueda generar las sustancias requeridas para lubricar los ojos, la boca y la laringe. Esta es una enfermedad conocida como “autoinmune”.

Tratamiento

El tratamiento para la inflamación de las parótidas, puede ser muy variable, en función de la condición subyacente que genera la evidencia clínica. En los casos en que se presente un tumor benigno, éste se puede extirpar mediante una intervención quirúrgica. Cuando se presencia un tumor de células malignas, lo más común es extirpar el cuerpo extraño y aplicar radioterapia en el área afectada. Para afrontar al Síndrome de Sjögren, se buscará aliviar los síntomas, incrementando la ingesta de agua, evitando el alcohol y los lugares secos, utilizando de sustitutos de la saliva y lágrimas, entre otras medidas. Para las infecciones, pueden emplearse antibióticos o permitir que el sistema inmunológico las contrarreste.

El especialista en el área de salud deberá determinar cuál es el tratamiento más adecuado a seguir, para hacer frente a los síntomas, por lo cual te recomendamos asistir a consulta médica si has constatado inflamaciones en las áreas antes descritas. Asimismo, te exhortamos a evitar automedicarte.

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