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Qué es la artritis

artritis

La artritis o osteoartritis es una enfermedad que ocasiona hinchazón en las articulaciones, generando dificultad de movimiento, deformidades en la piel y un intenso dolor.

Su tratamiento es a base de fármacos, fisioterapia y ejercicios, aunque en casos especiales, se puede optar por realizar una cirugía. Cabe señalar que la artritis únicamente se puede contener, ya que no existe cura alguna.

El desarrollo de este trastorno puede estar vinculado a diversos factores, como un traumatismo, la mala alimentación, el exceso de peso, el desgaste de las articulaciones o por una alteración genética en el sistema inmune.

Para diagnosticar la artritis es vital realizar exámenes específicos, a partir de esto, determinar cuál es el tipo que está presentando el paciente.

Los tipos de artritis más comunes son:

  • Artritis reactiva.
  • Artritis gotosa o gota.
  • Artritis psoriásica.
  • Artritis séptica.
  • Artritis reumatoide.
  • Artritis juvenil.

Relación entre artrosis y artritis.

Debido a que no se concluye cuál es la causa o fisiopatología de esta enfermedad, se usa el nombre de artritis de forma genérica. Sin embargo, el término indica lo mismo que la artrosis.

El cambio de nomenclatura dio lugar cuando se percataron que en los casos de artrosis se presente una leve inflamación en variadas zonas del cuerpo, la cual, era la característica más resaltante de la artritis.

Por otra parte, en cuanto a la artritis reumatoide, juvenil y psoriásica, las condiciones que las siguen son las mismas, no obstante, cuando se trata con artritis solamente, se puede considerar como la artrosis.

De acuerdo a los términos y condiciones de la enfermedad, se pueden presenciar los siguientes síntomas:

  • Dolor al mover o apretar una articulación.
  • Deformidad que se presenta en las articulaciones y músculos de la cara.
  • Hinchazón, seguido de ardor y una tonalidad rojiza.
  • Dificultad al tratar de mover una articulación.
  • Intenso dolor en las articulaciones, especialmente en las rodillas, codos y dedos.

Los síntomas de la artritis pueden manifestarse en individuos de cualquier edad, incluyendo niños y adolescentes. Por otra parte, es necesario, saber que cada articulación puede quedar infectada al mismo tiempo, no obstante, la artritis es uno de los trastornos inflamatorios crónicos más habituales en las mujeres, adultos mayores, y obesos. Existen algunos tipos que son más propensos de desarrollarse en hombres, como por ejemplo la artritis gota.

Al ser una enfermedad crónica, la artritis no posee una cura, por lo que el paciente debe escoger entre distintas formas de tratamiento que no pongan en riesgo varias de sus actividades cotidianas o que se tenga que someter a tratamientos dolorosos.

Vivir con una enfermedad crónica puede requerir de un gran esfuerzo para la realización correcta del tratamiento.

Para aliviar el dolor, la hinchazón y recuperar la movilidad de las articulaciones es de vital importancia seguir una dieta alimenticia balanceada y nutritiva, mantenerse hidratado durante todo el día y evitar el consumo exagerado de alimentos ricos en proteínas, además de consumir antiinflamatorios o inmunosupresores recetados por el reumatólogo, junto a la realización de fisioterapias.

Por otra parte, se puede recurrir a la colocación de una prótesis articular, que, en muchos casos, puede representar una cura para la artritis en una articulación específica, tal como pasa en la artritis séptica, sin embargo, no siempre es recomendable y es poco probable de realizar.

Diagnóstico de la artritis

El traumatólogo posee el derecho para pedir una radiografía y analizar la inflamación local junto a la deformidad articular, para observar como se manifiestan las señales clínicas, tales como las alteraciones en la piel y las características inflamatorias.

De acuerdo a la condición del paciente y a los resultados del examen, existe una posibilidad de realizar un TAC o una resonancia magnética.

Los reumatólogos pueden exigir una serie de pruebas para confirmar el tipo de artritis que se ha desarrollado, entre estos exámenes se pueden encontrar:

  • Acudir a un oftalmólogo para que evalúe los ojos, y determinar si se trata de una artritis juvenil.
  • Punción del líquido sinovial sobresaliente de la articulación afectada, por si se trata de una artritis séptica.
  • El factor reumatoide, evalúa si se trata de la artritis reumatoide.

La artritis no es un reumatismo de la sangre, por lo cual, es imposible que llegue a causar alteraciones en una hematología.

Causas de la artritis

El síntoma más sobresaliente de la artritis es el desgaste de las articulaciones, sin embargo, la probabilidad de desarrollarla aumenta cuando se sufre de sobre preso, se tiene una edad avanzada, o algún tipo de trauma, ya sea directo o indirecto.

Además, las alteraciones genéticas, los virus, las bacterias y los hongos que logran penetrar el flujo sanguíneo de la articulación, logran de esta forma, un proceso inflamatorio.

En caso de que no se trate a tiempo la afección, puede ocasionarse la pérdida total del control de la articulación, dejándola sin función alguna. Normalmente, la osteoartritis se desarrolla en individuos mayores de 40 años, no obstante, se puede presentar en personas más jóvenes.

Un ejemplo de esto sería la artritis juvenil, que llega a afectar a los niños, aunque esto es más común en individuos con más de 60 años.

Tratamientos de la artritis

Debido a que el desgaste de las articulaciones no puede ser revertido completamente, los tratamientos tienen como finalidad aliviar los síntomas y mejorar el movimiento y función de las zonas afectadas.

  • Esto puede representar un cambio drástico en el estilo de vida del individuo, en donde evitaría realizar grandes esfuerzos físicos y se tendría que refugiar en el consumo de medicamentos.

Los métodos mayormente usados para combatir la artritis son los siguientes:

  • Fármacos: Los medicamentos puede ser recetados por un traumatólogo o un médico general, el paracetamol y el ibuprofeno son los que más destacan.
  • Fisioterapia: Mediante los tratamientos fisioterapéuticos, se puede controlar la hinchazón, el dolor y mejorar los movimientos de las articulaciones.
  • Cirugía: Si el médico diagnostica que las articulaciones se encuentran demasiado deterioradas, puede sugerir una cirugía para la implementación de una prótesis.
  • Remedios caseros: Los tratamientos caseros que se recomiendan tomar para combatir la artritis son el té e infusiones de diversas plantas, en las cuales se encuentran el jengibre, el azafrán o la pimienta cayenna.