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¿Qué es una erupción en la piel?

Una erupción es la aparición y desarrollo en la piel, o en las mucosas, de granos, manchas o vesículas. La piel está compuesta por células inmunitarias que la protegen contra los virus, bacterias y otras amenazas. Cuando éstas detectan algo irregular comienza la reacción, llamada medicamente dermatitis, comúnmente conocida como erupción o sarpullido.

En la mayoría de los casos, las erupciones no indican una enfermedad peligrosa, pero en algunos casos sí. Se debe tomar en cuenta el estado de salud general de la persona, si no presenta otros síntomas, se puede observar las erupciones durante un día o dos. Muchas desaparecen sin tratamientos. Pero, si la erupción viene acompañada de fiebre, dificultad respiratoria, vómitos o debilidad, es necesario acudir urgente al médico.

Las erupciones se manifiestan de diversas formas y las originan múltiples causas, por lo que su tratamiento no es igual en todos los casos.

A continuación, clasificaremos los tipos más relevantes de erupciones de acuerdo a las causas que la originan.

Tipos de erupciones más frecuentes

Erupciones causadas por alergias

Como la Urticaria, que se manifiesta por una o varias pápulas, más o menos extendidas que producen gran escozor o sensación de quemada. Generalmente de origen alérgico, sea por agentes físicos o químicos, como los medicamentos. También tenemos la Dermatitis atópica, que es una de las más frecuentes, se manifiesta con brotes que aparecen y desaparecen de manera intermitente en la vida. Habitualmente se presenta en personas con antecedentes de alergias estacionales, predisposición genética o asma. Como éstas existen diferentes tipos de Eccemas. Así como las Dermatitis por contacto, que se produce por el contacto directo con el alérgeno. A menudo solo se ve alterada la zona de contacto con la sustancia, como perfumes, tintes, cosméticos, joyas, etc.

 Erupciones causadas por infecciones

La más común es la Escabiosis, provocada por el ácaro que genera una erupción y un prurito intenso de predominio nocturno. Hay otras muy complejas, como las producidas por las infecciones estafilocócicas, como los forúnculos, ántrax, orzuelos; la impétigo, escarlatina y ciertas celulitis muy peligrosas.

Erupciones causadas por hongos

Son muy variadas y afortunadamente, poco frecuentes, como la Dermatomicosis o Tiña que son infecciones que pueden afectar la piel, el cuero cabelludo, las uñas, la ingle y las zonas de la barba. Los síntomas y signos incluyen, además de las erupciones, descamación y pruritos. Se generan por diferentes tipos de dermatofitos. De acuerdo a la localización de la lesión será el tipo de hongo que lo provocó. La Dermatitis seborreica, que es una de las más comunes, es causada por la inflamación de las capas cutáneas más superficiales, cerca de las glándulas sebáceas. Se presume que la origina el hongo Malassezia, sus síntomas principales son la aparición de escamas en la cara, orejas, cuero cabelludo, con la piel ligeramente roja y la posterior aparición de costras. Igualmente, la Candidiasis generada por el hongo Cándida albicans, que es un agente que aprovecha las alteraciones de la flora bacteriana del individuo para multiplicarse y convertirse en enfermedad, si las defensas inmunitarias están bajas.

Erupciones causadas por virus

Igual que las erupciones bacterianas, las virales tienen sus propiedades definidas. Un ejemplo, son las erupciones morbiliformes, como el Sarampión y la Rubeola. Las dos son muy contagiosas, confieren una inmunidad duradera al superarlas, que puede adquirirse también con vacunas y se inician por una erupción en la piel en la cara y afecta después todo el cuerpo. El Herpes Zoster, es debido al virus de la varicela, que se mantiene latente en los ganglios sensoriales. No entraña inmunidad y por ello reincide con frecuencia. La erupción se traduce en un conjunto se vesículas dolorosas, que reposan en una zona roja. El dolor ocasionado por el Zoster se debe a la inflamación de los nervios afectados por el virus.

Algunas erupciones son originadas por enfermedades, algunas de ellas crónicas, como es el caso de la Psoriasis y el Lupus eritematoso.

Por cada variante de erupciones en la piel, hay tratamientos específicos. Por tanto, ante los síntomas, lo recomendable es acudir al dermatólogo.

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